Iba a escribir algo pero lo foto de arriba me distrae. Concentración.
Hace poco vi un
video de youtube que hablaba sobre la diferencia de calidad de los seiyuus japoneses con el resto de actores de voz del
mundo estados unidos. Ponía algunos ejemplos y daba algunas razones muy válidas, como que en Japón todo se dobla desde siempre, o como la gran demanda de seiyuus por el gran aumento de la producción de anime, videojuegos, etc, hace que se hayan convertido en "iconos culturales" lo que lleva a que sea un trabajo mejor pagado y con posibilidades de triunfar, aumentando la competencia por entrar en el sector y haciendo que todos los que destaquen sean auténticos genios (les encanta esa palabra); en resumen, porque han creado una industria lucrativa que mueve mucho dinero. Es una tema muy interesante y se puede hablar mucho, pero, comparandolo con la industria del doblaje española, que es la que conozco algo, se les olvida un par de asuntos importantes, casi tanto como el dinero, creo yo. Uno es algo intrínseco a los japoneses, la seriedad con la que se toman el trabajo; otro es la pasión que ponen en cualquier cosa que hacen (que son unos frikis de cuidado por naturaleza) y otro nada desdeñable es que ponen voz a producciones de su propio país y cuantan todos los medios para hacerlo lo mejor posible al quedar todo en casa.
Esto es solo la introducción,
lo que de verdad quería enseñar es lo que he visto en este otro video, que es un ejemplo perfecto de lo que acabo de decir. Se trata de una reunión de los seiyuus de Bleach, ahora que va a salir de ultima temporada por fin. La seiyuu de Orihime habla sobre su escena favorita, que es cuando se despide dramáticamente de Ichigo antes de irse con Aizen (7:30 en el último vídeo). El caso es que le encantaba esa escena y tenía muchas ganas de hacerla, pero poco antes sufrió una osteimielitis aguda de la mandíbula (gracias, cámara del traductor de google), que es una infección muy grave del hueso mandibular, que puede hacer que se rompa y perder varios dientes, es necesario operar en la mayoría de los casos antes de perder la mandibula entera. Esto facilmente puede acabar con la carrera de un actor de voz y ella se sentía tan frustada que le pasase justo antes de una escena que tenía tantas ganas de hacer, que el día antes de la operación llamó al mangaka y le dijo "te voy a leer la escena tal como viene en el manga, escúchala, porque no sé si podré volver a hacerla con la voz de Orihime" y el puto Tite Kubo le responde "No lo voy a escuchar. Porque sé que vas a seguir poder haciéndola". Y no la escuchó. La operarón y con la operación reciente y faltándole dos dientes fue a la grabación. Para que no le cambiase la voz, se rellenó el hueco de los dientes con pañuelos, que acabaron llenos de sangre, hizo todas sus escenas y no le dijo nada a nadie (en el video están todos flipando, al seiyuu de Ichigo casi le da algo). Después de eso se recuperó bien, le pusieron implantes y pudo seguir siendo seiyuu. Aunque hace como 7 años que no coge un papel nuevo, sigue acudiendo para grabar cualquier cosa con un personaje que ya tenga, como en Bleach.
Seriedad y compromiso, aunque se estén muriendo, pasión por la obra y el material original y el número de teléfono del mangaka para llamarle en cualquier momento. Esto es por qué están a otro nivel. Desde que veo videos de esta gente he visto muchos ejemplos, sobre todo cuando les preguntan como construyen su personaje, pero ninguno tan extremo. No quiero hablar mucho del doblaje de anime en España, pero cuando he visto a dobladores hablar la sensación que da es que es gente que contratan para poner la voz a unos dibujos raros que no entienden muy bien. Y punto. Y por supuesto, si hay que darse de bajo o retirarse lo hacen y que pongan a otro.